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Mostrando entradas de enero, 2026

Canela en rama_ #La Tramoya

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  Si ayer hablábamos de la música, así en general, hoy —después de darle varias  vueltas al último trabajo de Santero y los Muchachos— se me ha desparramado la  dopamina. Y hablo como valenciano y como oyente. Porque aquí, en Valencia, no solo vendemos  sol, playa y paella. Exportamos música. Exportamos carácter. Exportamos alma. Y  lo hacemos con acordes bien puestos y rimas con intención. No necesito mirar atrás —que podría, ojo—. Bruno Lomas, Camilo Sesto, Juan Bau o Nino Bravo sostienen cualquier argumento histórico.  Pero hoy toca poner el foco en el  presente y, sobre todo, en el futuro inmediato . Porque Valencia es un vivero de  talento que conviene subrayar sin complejos. Por citar algunos —que no están todos, pero sí bien elegidos—: Desert Vipers, con identidad y garra. Tenda, creciendo con personalidad. O Bombai, que ya no compite: lidera . ¿Y qué me dices de Los Zigarros? Demostrando que el rock valenciano también sabe  llenar es...

El idioma de los Dioses_ #La Tramoya

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  Hoy es jueves, 28 de enero, y la verdad… no me apetece nada empezar mirando  a la actualidad en el editorial. Es que me aburre. ¿A ti no? Así que hoy vamos a hacer otra cosa.  Aprovechando que es jueves —y que ya sabes que los jueves en La Tramoya son música— en honor a aquella Cantera Musical que me cambió la vida, quiero detenerme en algo que damos por hecho, que asumimos como normal, pero que en realidad es profundamente mágico: la música. Quizá la asumimos como normal porque la música es más antigua que la escritura. Ya había flautas hechas con huesos de ave y marfil de mamut hace más de 40.000 años. Es más: antes de nacer ya reaccionamos a la música. A partir de la semana 20 de gestación, el feto responde a sonidos y ritmos. Y los estudios muestran que recién nacidos reconocen melodías escuchadas en el embarazo. Flipa. De hecho, la memoria musical es de las últimas en perderse. En pacientes con Alzheimer avanzado, canciones conocidas siguen activando recuerdos y em...

El hombre del tiempo_ #La Tramoya

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 Hoy, 28 de enero, tenemos nieve en Madrid y un temporal que ha descolocado media agenda del país.   Y en Valencia, aviso por viento y un invierno que, como mínimo, “de tropical” va justito.   Vamos que para ser este “un invierno cálido y seco”, se nos está quedando muy fresquito. Porque este otoño en el arranque de invierno nos vendieron el titular:   “El Invierno más cálido y seco desde que hay registros” .   Lo sacaron medios generalistas y se compartió como si fuera sentencia.   Y ojo: que yo no niego cambios en el clima ni el maltrato sistemático de nuestro planeta. Ni lo discuto. Sería ridículo. El problema es otro, bueno, no otro no, el de siempre, como se mercadea con ello. AEMET te lo dice en “probabilidades”, sí. Pero luego el mensaje acaba convertido en producto para asustarte: “Invierno cálido”, “sequía”, “horror”… y , claro, clickbait, audiencias, impuestos…   Y claro, llega hoy: nieve en Madrid, borrasca, avisos, carreteras y la vida real...

#La Tramoya_ Editorial: "Cuñaos con micrófono"

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 Otra vez ha vuelto a suceder. Lo de Sueca no es solo un crimen. Un niño de 13 años asesinado. Un adulto que se entrega y confiesa. Punto. Lo demás —móviles, escenas, “porqués”— lo dirán la Guardia Civil, la autopsia y un juez. No el bar de las ocho ni el plató con prisa. Y aquí viene lo realmente tóxico: la industria del cuñado con micrófono. Ese “batallón de tertulianos” que lo mismo opina de un volcán que de una DANA… y, sin despeinarse, convierte una tragedia en una serie por capítulos. En cuestión de horas ya había “expertos” repartiendo culpables, insinuaciones y teorías. Algunos, incluso, señalando a un menor. ¡A un menor!. Con la ligereza criminal de quien no paga la factura del daño. Hoy, lo único serio es lo que está en manos de la investigación y de la justicia. De momento el informe forense que ha trascendido apunta a una agresión compatible con la fuerza de un adulto. Todo lo demás es ruido. Y el ruido, cuando se mezcla con dolor, se convierte en veneno. ¿Nos hemos pue...