EL ESPAÑOL EN VACACIONES_#La Tramoya
EL ESPAÑOL EN VACACIONES Nos pasamos once meses diciendo: “Necesito vacaciones”. Y cuando por fin llegan… hacemos exactamente lo contrario de descansar. Un español de bien no se va de vacaciones, se muda. Porque tú ves el maletero de un coche en agosto y aquello no parece una familia. Parece una evacuación. Tres maletas. Cuatro mochilas. La nevera de playa. La sombrilla. Las palas. El flotador. Una silla. Otra silla “por si viene alguien”. ¿Pero quién?, ¡Si precisamente te ibas para no ver a nadie! Luego están las chanclas. En vacaciones las chanclas sirven para todo. Para la playa. Para pasear. Para conducir. Para ir a cenar. Hay gente que solo no se casa con chanclas… porque todavía no les han dejado. Luego llega la playa. Ese lugar donde miles de personas deciden ir buscando tranquilidad. Y lo primero que hacen es pegar su toalla a veinte centímetros de otra. Hay kilómetros de arena, pero acabamos todos colocados como los coches de un concesionario. Después llega el momento estrella...