Es por tu seguridad_ #La Tramoya
Hoy es martes, 3 de febrero, y nos hemos enterado de que el presidente del Gobierno ha anunciado su intención de prohibir el acceso de los menores a las redes sociales, entre otras cosas, para protegerlos del odio.
Uy… miedo me da siempre el argumento de “es por tu seguridad”.
Analicémoslo despacio.
Primero, pongamos algo en claro: en esto sí estaremos todos de acuerdo.
Las redes sociales son hoy un territorio mucho más hostil que amable.
Y dejar que los más pequeños campen sin supervisión por ahí no es buena idea.
Hasta ahí, consenso.
El problema llega cuando confundimos la causa con el responsable.
Porque el odio no nace en una aplicación. El odio se aprende, se normaliza y, sobre todo, se copia.
“Cuidarnos del odio”, dice el presidente.
Un presidente, politico de profesión.
Como este:
— [CORTE 1] Pablo Iglesias animando a "cazar" fachas
O como esta:
— [CORTE 2] Irene Montero instando a "barrer" fachas
O como esta otra:
— [CORTE 3] Isabel Díaz Ayuso con aquello de "me gusta la fruta"
Lo que acabamos de escuchar no sale de un foro anónimo ni de un perfil falso.
Sale de políticos con cargo, con despacho y con altavoz.
Y conviene decirlo sin rodeos: los principales responsables del odio que se lleva años extendiendo por las calles no son las redes sociales. Son ellos.
Son ellos los que han hecho del conflicto permanente un modelo de negocio electoral.
Las redes no inventaron nada.
Las redes recogieron lo que ya estaba en la calle y lo multiplicaron.
El odio empezó mucho antes de TikTok. Empezó cuando desde la política se decidió que dividir era más rentable que unir, que señalar era más eficaz que explicar y que gritar daba más rendimiento que gobernar.
Luego llegaron las redes, sí.
Y el algoritmo hizo su parte pero el combustible ya estaba ahí.
Pero vale, aceptemos el marco.
Esto se nos ha ido de las manos y algo hay que hacer. De acuerdo.
La pregunta es otra: ¿quién?
¿Ellos?
¿Los mismos que han alimentado el incendio durante años?
Porque ahí está el disparate de fondo pretenden poner al “lobo a cuidar el rebaño”.
Y eso no es solo absurdo. Es peligroso.
Peligroso porque cuando el poder político se arroga el papel de censor “por tu bien”, la línea entre proteger y controlar se vuelve muy fina.
Y esa línea, históricamente, nunca ha salido bien.
Hoy son los menores.
Mañana será el discurso.
Pasado, la opinión incómoda.
El problema no es que se quiera regular. El problema es quién regula, desde qué ejemplo… y sobretodo para qué.
Y digo yo, ¿por que no nos “dejáis en paz”?.
En el sentido más literal de la expresión.
Dejen que seamos los padres, las familias y los docentes quienes nos encarguemos de “legislar” sobre nuestros hijos. Con criterio, con presencia y con responsabilidad real, no con titulares.
Y le propongo otra idea “loquisima”, señor presidente: dejen de traficar con el odio.
Dejen de vivir del conflicto, del agravio y del “ellos contra nosotros”.
Verá como, casi por arte de magia, las redes sociales se llenarán más de vídeos de gatitos y recetas de platos saludables.
Y es que veces, la solución no es prohibir más.
Es contaminar menos.
Vamos, aquello de:“no es mas limpio el que mas limpia, si no el que menos ensucia”.
🎭 LA TRAMOYA | 99.9 Valencia Radio
· 🕔 L–V · 19:00–20:00
· 📩latramoya@la999.es

Comentarios
Publicar un comentario