Yo no he sido_#La Tramoya
Con lo de Begoña Gómez y la reacción de Pedro Sánchez estamos viendo, una vez más, el deporte nacional de este país:
“no asumir una puñetera responsabilidad jamás”, el “yo no he sido” de manual.
Porque aquí nadie hace nada mal. Aquí todo es culpa de otro.
Tú pillas a alguien metiendo la pata hasta el corvejón y nunca te dice: “perdón, me he equivocado”
Pero no, te suelta que si el contexto, que si lo del bulo, que si la ultraderecha, que si la máquina del fango, que si una conspiración judeomasónica.
Y ojo, que esto no es una defensa de Sánchez, ni de su mujer, ni de su forma de hacer política, que a mí me parece criminal muchas veces, bueno, todas. Pero hay que ser serio.
Porque esa reacción de victimismo ofendido, de “me persiguen”, de “todo es una campaña”, no la ha inventado él. La ha llevado a la categoría de arte dramático, eso si.
Pero nosotros hacemos lo mismo.
En pequeño, cutre y sin Falcon, pero hacemos lo mismo.
A todos nos ha tenido manía el profesor dependiendo de la nota del examen.
¿Que llegas tarde?, es el tráfico, ¡hasta yo que no conduzco uso esa excusa en cuanto puedo!.
Metes la pata en el curro y es que nadie te explicó nada.
Contestaste como un energúmeno y es que tenías un mal día, el estrés, los lunes…
El caso es que aquí nadie es irresponsable. Aquí todo el mundo es víctima con muy mala suerte.
¡La mala suerte!, pedazo de invento.
La mala suerte es una figura maravillosa. Tú haces el canelo, decides mal, llegas tarde, trabajas poco y mal y no fue una cagada tuya, no, fue mala suerte.
Pero, ojo, luego te lo curras, trabajas mucho, aguantas, aciertas y cuando recoges el resultado…¡Ah!, ahí no tampoco has sido tu, ahí ha sido la suerte, claro, nunca nada es mérito tuyo, ni para bien ni para mal.
Pero a lo que íbamos, que nos cuesta la vida decir “la he cagado”, “perdón” y ya ni hablemos de dimitir.
Porque eso exige tener vergüenza, y la vergüenza en España cotiza en el IBEX 35, está carísima.
Por eso estos casos no solo retratan al poder. Nos retratan a todos.
Ellos desde Moncloa, Ferraz, Génova o desde el Palacio del Pardo, o donde carajo tenga la sede VOX, que no lo se y nosotros desde el salón de casa, pero con el mismo truco: convertir la culpa propia en persecución ajena.
Y luego nos extraña el nivel de los políticos.
Pero seamos serios, ¿de dónde creemos que salen?
¿De la cara oculta de la luna?…
Pues, no, ademas ya lo hemos comprobado con la excursión de la NASA.
Salen de un país en el que todo el mundo exige responsabilidad… pero solo si la asume otro.
Comentarios
Publicar un comentario