Humanos: actualización pendiente_#La Tramoya



Humanos: actualización pendiente


Hay una teoría dando vueltas por TikTok que dice que los seres humanos no pertenecemos a este planeta.


Que somos de fuera.


Que esto es una especie de Erasmus intergaláctico que se ha ido de las manos.


Yo no me lo creo, ojo, pero no me negaréis que esa teoría explica bastantes cosas.


Porque a poco que lo pienses muy adaptado a la Tierra no parece que estemos.


Un caballo por ejemplo, nace y al rato está de pie.


Nosotros no.


Nosotros nacemos y durante meses somos básicamente una croqueta.


Tardamos casi un año en caminar y caminar, además, regular.


Y luego no somos independientes hasta pasada la adolescencia.


Pero bien pasada.


Hay gente que con 28 años todavía llama a su madre para preguntar como se pone una lavadora.


Y supuestamente somos la especie dominante.


Dominante, pero incapaz de doblar una sábana bajera.


Luego está lo del sol.


El sol, que es la estrella que da vida al planeta pero nosotros nos echamos una siesta un rato al sol y nos achicharramos.


Un lagarto se pone al sol y parece que está en un balneario, está mejor que en brazos.


Yo me pongo veinte minutos y me quemo como Nosferatu.

 

Pero no es solo eso.


Somos la única especie que necesita ropa para estar cómoda en su propio planeta


Para vivir aquí tenemos más accesorios que el Señor Potato.


El calzado por ejemplo, la Tierra está llena de suelo y nosotros no podemos pisarlo.


La arena, quema.


Las piedras, duelen.


El campo, pincha.


La verdad es que muy de aquí no parecemos.


Luego está el apego a lo material, eso sí que es sospechoso.


Un animal tiene una madriguera, un nido, una cueva, una rama…


Nosotros necesitamos una hipoteca, un trastero, tres armarios, una cómoda, una estantería del Ikea y una caja llena de cables que no sabemos para qué sirven pero que jamás tiramos porque “algún día hará falta”.


¿Y que me dices de la obsesión con viajar al espacio?.


Llevamos toda la vida mirando hacia arriba.


La luna, Marte, las estrellas, los agujeros negros, los cohetes, los ovnis, la NASA, Elon Musk… colonizar otros planetas.


Pero lo curioso es que no hemos terminado de arreglar este planeta, pero ya estamos buscando otro.


Tenemos los mares llenos de plástico, las ciudades contaminadas nivel Chernobyl, guerras absurdas, alquileres ofensivos y gente discutiendo en redes con desconocidos… pero nuestra gran idea es irnos a Marte.


¿Marte?


Un sitio sin oxígeno, sin bares, sin sombra y sin fibra óptica.


A ver si va a ser nostalgia…


Igual no queremos conquistar el espacio, igual queremos volver a casa.


En fin, insisto, no creo que vengamos de otro planeta.


Pero reconozco que, si un día aparece un informe diciendo que somos una especie extraviada, tampoco me sorprendería demasiado.


Porque actuamos como si hubiéramos llegado ayer.


Nos quema el sol.


Nos molesta el suelo.


Necesitamos ropa para sobrevivir.


Nos pasamos la vida acumulando cosas.


Y encima miramos al cielo con cara de:


—Aquí no era, ¿verdad?


Así que no.


No me creo esas teorías.


Pero eso, si el ser humano es el producto estrella de la Tierra, alguien debería revisar el control de calidad.

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