La prensa también nos salva_#La Tramoya
Hoy es jueves vamos a hacer una cosa.
Hoy no vamos a empezar hablando del fin del mundo.
Que si la política, que si la guerra, que si el calor, que si la vivienda…
Hoy vamos a empezar con las noticias importantes.
Las de verdad, las que nadie se atreve a contar.
Por ejemplo:
un ladrón entra a robar en una casa de Elche, se lleva una bicicleta de alta gama, unos coches de juguete de colección…
y se deja el móvil.
Esto es maravilloso, tú imagínate la escena.
El tipo sale de la casa con la bicicleta, con los coches, con la tensión lógica del momento…
y al llegar a la esquina se toca el bolsillo, el móvil no está.
Y ahí se acaba el criminal y empieza el ciudadano moderno.
Porque una bicicleta se puede perder.
Unos coches de colección, bueno, ya veremos.
Pero el móvil no.
El móvil es sagrado. Ahí está el banco, el WhatsApp, el certificado digital, las fotos… el móvil es la vida.
Así que el hombre hace lo lógico, llama para que se lo devuelvan.
—Buenas tardes, mire, que he estado robando ahí hace un rato y creo que me he dejado el teléfono.
—¿El teléfono?
—Sí, si me lo pueden guardar, que luego paso.
Y pasa, claro que pasa.
Queda para recogerlo solo que en vez del dueño aparece la Policía.
Un pequeño cambio en el protocolo de entrega.
Y para rematar, el hombre aparece con una bolsa amarilla con los coches robados dentro… un crack la criatura.
Otra:
Dénia.
Un hombre desnudo sale huyendo tras ser sorprendido, presuntamente, con su amante.
El hombre, según la información, sale al balcón completamente desnudo, baja por la fachada y echa a correr por el centro de Dénia con la cola al aire.
¿No me digas que no suena a peli de Pajares y Esteso?, es maravilloso.
A plena luz del dia, la gente mirando, los móviles grabando.
Hasta que aparece la Policía Local.
Y aquí viene el detalle bonito.
Le dan una manta térmica de supervivencia.
Que normalmente se usa para rescates, accidentes, montaña, emergencias…
pero en Dénia también sirve para tapar adulterios a la carrera.
Y ahí está la grandeza de la prensa local.
La prensa grande te cuenta que el mundo se rompe.
La prensa local te recuerda que, mientras el mundo se rompe, un señor ha bajado por un balcón en pelotas y otro ha llamado para recuperar el móvil que se dejó robando.
Y eso también es España, eso también es actualidad y también nos representa.
Porque estas noticias no solucionan nada.
Pero te dan algo que últimamente escasea:
un respiro.
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