El artista invisible_#La Tramoya
EL ARTISTA INVISIBLE
Hay un escritor haitiano-canadiense, Thélyson Orélien, al que acusan de haber escrito su novela «Era eso o morir» con inteligencia artificial.
Y digo que lo acusan porque, de momento, nadie ha demostrado que sea cierto.
Pero imaginemos que lo fuera.
Que un señor publica una novela.
La gente la compra.
La lee.
Le gusta.
Incluso hay quien se emociona.
Y entonces aparece alguien y dice:
¡Esto lo ha escrito una máquina!
Y de repente, aquello que ayer era literatura hoy parece el prospecto de una lavadora.
Qué curioso.
Porque el libro no ha cambiado.
Las palabras siguen exactamente donde estaban.
Lo único que ha cambiado es lo que sabemos de quien las escribió.
Y yo me pregunto…
¿Dónde está realmente el arte?
¿En lo que alguien crea o en lo que nosotros sentimos al contemplarlo?
Porque si una canción te pone los pelos de punta…
¿Dejan de erizarse cuando descubres que la ha cantado una voz artificial?
Y cuidado, que tampoco es lo mismo utilizar una herramienta para crear que pedirle a una máquina que lo haga todo por ti.
Pero ¿dónde ponemos la frontera?
¿En la primera palabra?
¿En el último acorde?
¿En el porcentaje de intervención humana?
¿Y quién lleva la calculadora?
Mira, yo llevo toda la vida haciendo música.
Y últimamente he empezado a utilizar inteligencia artificial para producir algunas de mis canciones.
Canciones que nacieron de mis manos, de mi guitarra, de cosas que he vivido.
Pero que ahora suenan de una manera que hace unos años no habría podido imaginar.
¿Son menos mías?
Pues mira, no lo sé.
Y tampoco voy a decidirlo por vosotros.
Hoy, en la canción del día, escucharemos una de ellas.
Se llama «Los pájaros del norte».
Luego la escuchas y decide tu si te gusta o no.
Porque quizá estamos tan preocupados por descubrir quién ha hecho el arte…
que se nos está olvidando disfrutarlo.
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